Colores de otoño con alma mediterránea.
Hoy me he levantado y lo primero que hice fue abrir la ventana para dejar entrar esa luz suave de octubre. Me encanta este momento del año: los días empiezan a acortarse, el aire huele distinto y, aunque extraño un poquito el verano, hay algo en estos tonos cálidos que me hace sentirme más inspirada que nunca.
Este otoño me apetece rodearme de colores que hablen de calma, del Mediterráneo y de la creatividad. Así que me senté con mis hilos, cuentas y un café calentito para organizar mi paleta de colores de la temporada… y quiero compartirla con vosotras.

Tonos que me inspiran
Mis favoritos de este año los tengo claros…
Miel y ámbar: cálidos, acogedores, perfectos para las mañanas con luz dorada.
Arena y lino: neutros, suaves, que combinan con todo y me recuerdan a la costa y a la tranquilidad.
Azul suave y turquesa apagado: guiños al mar que siempre llevo en mi corazón.
Verde oliva y terracota: la naturaleza que entra en casa cuando el otoño empieza a colorear las hojas.
Estos tonos no solo están en mis joyas, también en mi mesa de trabajo, en las telas que uso para combinar collares y pulseras, y en pequeños detalles de inspiración que me acompañan mientras creo.
Cómo uso estos colores en Blava
Cuando diseño mis piezas, intento que cada color tenga su historia:
Collares finos con cristal Miyuki en tonos miel o azul turquesa que me recuerdan a las tardes largas frente al mar.
Pulseras combinadas con lino y ámbar que evocan las primeras mantas suaves y el tacto de los suéteres que tanto me gustan en otoño.
Detalles en terracota o verde oliva que traen la calma de la naturaleza a cada día.
Me encanta jugar con estas combinaciones, y sentir cómo los colores cambian según la luz, la ropa que llevamos y la estación. Cada mañana es diferente, cada creación también.

Inspiración mediterránea en todo momento
Más allá de las piezas, me gusta llevar esta paleta a mi día a día: en el café que tomo por la mañana, en el color de mis libretas, en los rincones del taller.
Para mí, Blava no es solo joyería: es un mood, un estado de ánimo, una forma de llevar un pedacito del Mediterráneo conmigo donde quiera que vaya.
Y vosotras, ¿qué colores os acompañan en otoño? Me encantaría leer vuestras paletas y sensaciones, así seguimos inspirándonos juntas.